Es un servicio que se desempeña desde un centro de control de última tecnología, donde personal experto vigila edificios en momentos críticos y generalmente fuera del horario de su actividad con público. La vigilancia continua permite analizar eventos producidos, registrando todos los movimientos que en él se producen.
Para determinadas operaciones que así lo exigen, un supervisor verifica in-situ los procedimientos seguidos para operaciones críticas (carga y descarga de material, acceso de personal externo, etc.) y aporta al cliente un informe con las desviaciones detectadas. El cliente recibe así información continua de la operativa, y las incidencias a corregir.
Ventajas:
Para determinadas operaciones que así lo exigen, un supervisor verifica in-situ los procedimientos seguidos para operaciones críticas (carga y descarga de material, acceso de personal externo, etc.) y aporta al cliente un informe con las desviaciones detectadas. El cliente recibe así información continua de la operativa, y las incidencias a corregir.
Ventajas:
- Permite una vigilancia proactiva durante los períodos en los que no hay vigilancia fija.
- El cliente siempre está completamente informado del resultado de la operativa.
- El personal jerárquico del cliente, tiene la posibilidad de análisis de los eventos producidos durante su ausencia.
