Permite la integración de tecnología y vigilancia, como complemento de un Plan de Seguridad y suele implicar el establecimiento de rondas de control programadas a los diferentes centros asignados.
El vigilante dispone de vehículo, y el servicio es integrable a un Centro de Control que supervisa las instalaciones y detecta eventuales anomalías, informando y guiando al vigilante.
Ventajas:
Optimización y mayor cobertura a partir de la movilidad y la eventual integración con video vigilancia u otros medios técnicos adecuados a cada punto de servicio.
